
Mediante la Ley 2/1988 del 4 de marzo de protección de los animales, Catalunya contó con una legislación global sobre la protección de los animales. Esta ley, que fue líder, tenía como objetivo recoger los principios de respeto, defiende y protección de los animales que figuran en los tratados y convenios internacionales y en las legislaciones de los países socialmente más adelantados. Transcurridos más de diez años de la aprobación de dicha Ley, se consideró oportuno aprobar una nueva que incorporara la experiencia lograda durante este periodo de tiempo, a demás de dar respuesta a la necesidad de adaptar la situación legal de Catalunya a las novedades que se produjeron.
Actualmente es vigente la ley 22/2003 de 4 de julio, de protección de los animales, modificada por la Ley 12/2006 de 27 de julio, la cual se configura como una disposición marco de protección de los animales, con el objetivo principal de incrementar la sensibilidad de la ciudadanía respecto a la protección de los animales.

Hace falta considerar que no siendo mucho el tiempo transcurrido desde que esta normativa está vigente, cualquier sociedad necesita adaptar y cambiar algunas actitudes que antes tenían otra consideración. También se suelen desconocer los aspectos menos obvios de las leyes y por lo tanto puedan no ser llevadas a la práctica, por esto se hace conveniente apoyar en lo posible este cambio.
La realidad del trato animal en España nos ofrece unas cifras que indican que todavía queda lejos el efecto que debía reflejarse con la legislación protectora, así, diariamente suceden hechos delictivos que atentan contra animales causándolos graves riesgos, daños y muerte.
Es importante considerar que el bienestar animal implica bienestar humano: reducción de riesgos de ataques, accidentes de tráfico por animales sueltos, enfermedades no controladas, higiene viaria, convivencia ciudadana, reducción del padecimiento emocional, etc.
Los cuerpos de protección y seguridad ciudadana tienen entre sus responsabilidades, hacer cumplir las leyes. Es un requisito tanto su conocimiento profundo como sus repercusiones entre la población. Un caso especial es la Policía Local que por su proximidad con los y las ciudadanas, incorpora roles que van más allá del estricto cumplimiento de la ley para convertirse en agentes sociales, prestando un servicio a la ciudadanía de protección, ayuda y también de educación para cumplir, ser responsables y solidarios.

Desarrollar el trabajo de las y los agentes con los mínimos riesgos es un elemento de mayor importancia, puesto que el manejo de animales debe hacerse con máximas garantías de seguridad evitando riesgos innecesarios para el o la agente, terceras personas y parar el propio animal. Por esto, este proyecto ofrece también el conocimiento básico del comportamiento animal, las causas y efectos de algunas situaciones, así como las técnicas de manejo de animales en situaciones que comportan peligro, a fin de lograr la mayor eficacia posible en el desempeño de sus responsabilidades.